EXAMEN DE CONCIENCIA DEL BUEN PEREGRINO
 

 

Tú me enseñas, SEÑOR, que el peregrino avanza a impulso del amor, del fin y el término, que eres tú.

Perdón, Señor, por:
Mi falta de amor a ti.
No amarte con todo el corazón, con toda mi alma, con todas mies fuerzas, con toda mi mente como a mi origen y mi fin, mi alfa y mi omega.
No hacer de mi vida una alabanza de tu gloria.
No buscarte sólo a ti en todas las cosas.
Mi falta de pensar en el Cielo como término.
Porque pongo mi meta en las criaturas.

-Tú me enseñas, SEÑOR, que el peregrino elige el camino más directo hacia ti.

Perdón, Señor, porque voy frecuentemente por caminos torcidos.
Porque elijo el camino de mi egoísmo, de mis intereses y ambiciones, de mis apetencias y caprichos.
Porque no subordino las criaturas a tu servicio y al servicio de los hombres.
Porque no cumplo la norma del Principio y fundamento de los Ejercicios espirituales del “tanto cuanto”.
Porque no ordeno la parte de la creación que me corresponde para que sea alabanza de tu gloria.
Porque no soy fiel al camino de mi grupo apostólico, del trabajo, del estudio, de la familia.

-Tú me enseñas, SEÑOR, que el peregrino se desprende del impedimento y camino ligero de equipaje.

Perdón, Señor, por mi apego a las cosas de este mundo.
Perdón porque mi corazón es un almacén de baratijas.
Perdona mi aferramiento a todo lo mío: mis posesiones, mis ocupaciones, mis afectos, mis problemas, mis intereses, mi tiempo, mi dinero, mi estima, mi imagen, mi prestigio.
Perdona, Señor mi afán de poseer y de acrecentar lo mío.

-Tú me enseñas, SEÑOR, que el peregrino vence las dificultades del camino.

Perdón, Señor, por mi temor a las dificultades.
Porque no confío en que con tu gracia las puedo vencer.
Porque no soy consciente de que mi fuerza proviene de ti.
Porque me dejo aplastar por los problemas.

-Tú me enseñas, SEÑOR, que el peregrino supera la fatiga y el cansancio.

Perdón, Señor, por lo fácilmente que me rindo a la fatiga.
Por la frecuencia con que me dejo vencer por el cansancio.
Por mi negligencia en el cumplimiento de mis compromisos cristianos.
Por mi remisión en el apostolado
.

 

 


 

Por mi falta de fervor a la Madre Divina.
Por la facilidad con la que me busco excusas para no cumplir ni asistir a los actos de mi comunidad espiritual.
Porque soy más propenso a la llamada del mundo y de las diversiones que a la llamada del deber.

-Tú me enseñas, SEÑOR, que el peregrino avanza con espíritu austero y penitencial.

Perdón, Señor, por mi falta de austeridad y penitencia.
Por mis derroches y gastos superfluos.


Por mi afán de comodidad y bienestar.
Por rehuir el esfuerzo y la superación.
Por mi conformidad con el mundo en costumbres y diversiones.
Porque no vivo la identificación con la cruz de Jesucristo.
Porque no me solidarizo con los pobres, los indigentes, los marginados, los que sufren en el cuerpo o en el espíritu.
Porque no vivo consciente de que pertenezco a un cuerpo místico doliente.
Porque no venzo mis egoísmos, apetencias y caprichos.

 

-Tú me enseñas, SEÑOR, que el peregrino ayuda a sus compañeros de camino.

Perdón, Señor, por mi olvido de los demás.
Porque no hago de mi vida un servicio a los hombres.
Porque no comparto lo mío con mis hermanos.
Porque no me considero mero administrador de los talentos que de ti he recibido.
Porque no difundo paz, comprensión, consuelo, alegría a los que caminan conmigo.
Porque no ayudo a los demás a llevar y soportar sus cargas.
Porque no tengo presente la cuenta estricta que he de dar de los bienes que tú me has concedido.

 


FUNDACIÓN LIARA LUZINTERIOR DE AMONRA UNA LUZ EN VUESTRO CAMINO.
FELILUXOR
FE Y FELICIDAD EN LA LUZ DE ORO A MIS PADRES Y HERMANOS QUE ESTÁN EN LOS CIELOS Y EN LA TIERRA.
POR UNA ALIANZA FORTALECIDA EN LA CONSERVACIÓN A LO QUE NUESTRO PADRE DE LOS MUNDOS NOS HA DADO COMO HERENCIA KARMICA TRABAJANDO EN COMUNIDAD POR LA CONTINUIDAD DE LA VIDA SIENDO UN BUEN PEREGRINO CON NUESTROS SEMEJANTES EN LUZ VIDA Y AMOR.